27 enero 2007

Loneliness


Fue tristísima la cara que Jessie tenía el día que le perdiste. Pude mirarle, con los trozos de sus sueños en los brazos. Su paso fue lento, su despedida un eco silente que intentó acallar tus necias palabras, pero nada te detuvo... tus razones nadie pudo detenerlas.

Dijiste cosas que no pueden deshacerse, aventando el hechizo que nada puede revertir y que destruyó en un segundo aquello que pudo ser un paraíso...
Tu Paraíso...


Y todo porque no quisiste comprenderlo.


Jessie sabía perfectamente que estaba siendo malentendido y permitió que le destruyeras porque a veces esta es la mejor forma de volver a nacer (ya que él no tiene miedo de sufrir o decir lo que siente), de creer y vivir. No pudo evitar preguntarse "¿Porque destruir lo que no supiste entender?" "¿Porqué limitarme, porque buscar herirme?"


Pero las razones no le importan más, las respuestas no espera y de pretextos no se aferra. Sabe que debe irse, sabe que la lluvia ha empañado la ventana... pero toda lluvia pasa, toda lluvia al pasar nos deja saber que aun en convivencia con nuestra soledad nadie esta solo.


Nadie obligará a nadie a nada en este universo y a quien correponda entender, entenderá; a quien corresponde su abrazo le abrazará, aunque el viento cambie de rumbo, aunque las estrellas cesen su brillar.


Ya que en medio de la rosa de los vientos, nuestro camino nos dice "he de seguir viviendo", porque aunque solos vamos y solos estemos, el corazón camina con nosotros repleto de recuerdos y de historias para ser contadas.
Y nosotros sabremos como reconstruirlo, porque lo que crea el amor, nada puede destruirlo. (I won't let it go, I won't let you down)


Nuestra unión con todo es a través de la vida, del fluir del universo y nadie tiene nuestros ojos ni puede ver a través nuestro y aún así, nuestras palabras tienen eco...

Y

Quien debe oir, te oirá...

Porque no hay canto que no se oiga,
ni corazón roto que el amor no cure,
ya que sólo cuando lo que el amor sea una verdad que casí puedas tocar,
sólo entonces todo cobra más sentido, aún la soledad.




No sé porque te cuento esto...




Quizá sea porque él te quiso tanto...




Igual que yo.

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